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Inglés en verano sin cuadernillos: 10 minutos al día con sopas de letras

Publicado el 19 de septiembre de 2026

El cuadernillo de vacaciones de inglés tiene una vida muy predecible: se compra en junio con buenas intenciones, se hacen tres páginas la primera semana de julio, y aparece en septiembre en el fondo de la mochila con las hojas pegadas por el protector solar. No es culpa del niño. Once semanas de fichas, en verano, es pedir demasiado.

Lo que sí se puede pedir son diez minutos. Diez minutos al día, cuatro días a la semana, con las palabras que el niño ya aprendió durante el curso, bastan para que en septiembre no haya que empezar de cero. Y una sopa de letras es el formato perfecto para esos diez minutos: tiene un final claro, se puede hacer en la piscina, en el coche o en casa de los abuelos, y no necesita que nadie corrija nada. Este es el plan.

Por qué el verano se lleva el vocabulario (y cómo evitarlo)

Los estudios sobre la “pérdida de verano” (el más citado, el metaanálisis de Cooper y colaboradores de 1996) coinciden en que lo que más se pierde en las vacaciones es lo que depende de la práctica: el cálculo y la ortografía. Y en una segunda lengua, el vocabulario que no se usa se olvida más rápido que en la lengua materna, porque no hay nada en el día a día que lo refresque.

La solución no es más horas, sino contacto frecuente y corto con las palabras del curso. Tres claves:

  • Las palabras del curso, no palabras nuevas. El verano es para mantener, no para adelantar.
  • Tema a tema. Las diez palabras de los animales una semana, las de la comida otra. Nunca las 100 del año en una sesión.
  • Recordar, no releer. Con la sopa de letras, el niño busca cada palabra; con las imágenes como pista, la recuerda antes. Eso es lo que la retiene.

De dónde sacar las palabras

Tienes tres fuentes, de la mejor a la más cómoda:

  1. El libro de inglés del curso. Cada unidad trae su lista de vocabulario; fotografía la de cada tema o cópiala. Son las palabras exactas que el profesor dará por sabidas en septiembre.
  2. Las listas de la agenda. Si guardaste las listas semanales, ya tienes el año entero ordenado.
  3. Una lista temática incluida. Si no tienes ni lo uno ni lo otro, las listas de Cambridge Starters, Movers o Flyers cubren los mismos temas que cualquier libro de Primaria; los sets de Starters por tema sirven para 1º a 3º, y los sets para imprimir por curso llegan hasta 6º.

El plan de ocho semanas

Un tema por semana, cuatro sesiones de diez minutos. Cada sesión es una sopa de letras nueva con las mismas diez palabras, subiendo la exigencia de la pista a lo largo de la semana.

SemanaTema (ejemplo para 3º)LunesMiércolesViernesDomingo
1AnimalesPalabra visiblePalabra visibleImagenImagen
2ComidaPalabra visibleImagenImagenSignificado
3La casaPalabra visibleImagenSignificadoSonido
4El colegioImagenImagenSignificadoSonido
5RopaImagenSignificadoSonidoSonido
6El tiempoImagenSignificadoSonidoSonido
7DeportesImagenSignificadoSonidoSonido
8Repaso: las 15 que más costaronSignificadoSonidoSonidoSonido

Ocho semanas, 32 sesiones, 70 palabras vistas cuatro veces cada una, y el niño llega a septiembre con la ortografía activa, no solo reconocible. Si el verano es más corto (muchas familias empiezan a mediados de julio), quita las semanas 5 y 6.

Las pistas van de más fácil a más difícil por una razón: la palabra visible presenta (o recuerda) la palabra; la imagen y el significado obligan a recordarla; el sonido es lo más parecido a lo que hará en clase. Por qué esconder la palabra ayuda a recordarla tiene el detalle.

Cómo hacer que dure hasta agosto

El plan de arriba es fácil de empezar y difícil de mantener. Lo que funciona en las familias que llegan a la semana 8:

  • Hora fija. Después del desayuno, antes de la piscina. No “cuando haya un rato”, porque en verano nunca lo hay.
  • El niño elige el tema. Dentro de las palabras del curso, que elija qué semana toca animales y cuál comida. La elección compra colaboración.
  • Un registro visible. Un calendario en la nevera con una pegatina por sesión, o la app llevando la cuenta de estrellas y palabras dominadas. A los niños les importa la racha más que a los adultos.
  • Sin cuadernillo paralelo. Si además hay cuadernillo, la sopa de letras se convierte en “otra cosa más”. Elige.
  • Viaje = sopa de letras. Un trayecto largo en coche o en tren son tres sesiones seguidas sin que nadie se queje. Imprime varias antes de salir, o lleva la app.

Si en la semana 3 el plan se cae, no lo abandones: salta a la semana 8. Una semana de repaso en agosto vale más que la culpa de julio.

Adaptar el plan por edad

  • 5–6 años (Infantil y 1º): cuadrícula de 8×8, solo horizontal y vertical, cinco o seis palabras, y la palabra visible con imagen al lado durante todo el verano. El objetivo es que sigan viendo las letras, no que recuerden. Tres sesiones por semana, no cuatro.
  • 7–9 años (2º a 4º): el plan tal cual, con 10×10 y diagonales.
  • 10–12 años (5º y 6º): 12×12 con palabras al revés, y desde la semana 2 pista de significado o sonido. Añade en la semana 8 las palabras de Science si va a un colegio bilingüe; las sopas de letras de Natural Science explican cómo.

Los tamaños y direcciones correctos para cada edad están en la guía de dificultad por edad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto inglés se pierde en verano?

Depende del niño y de lo que se haga en vacaciones, pero la investigación sobre pérdida de verano sitúa la pérdida en las materias que dependen de la práctica (ortografía, cálculo) en torno a uno o dos meses de aprendizaje. En una segunda lengua que no se usa en casa, el vocabulario reciente es lo primero que se va. Diez minutos al día lo evitan casi por completo.

¿Es mejor un cuadernillo de vacaciones o las sopas de letras?

Lo mejor es lo que el niño haga de verdad hasta agosto. El cuadernillo cubre más (gramática, lectura, escritura) pero se abandona en la segunda semana en la mayoría de las casas. Las sopas de letras cubren solo vocabulario y ortografía, pero se hacen. Si tu hijo termina los cuadernillos, sigue con ellos; si no, este plan.

¿Cuántos minutos al día de inglés en verano?

Diez, cuatro días a la semana. Más de quince minutos seguidos con las mismas palabras no aporta, y una sesión larga el domingo no sustituye a cuatro cortas. La constancia importa más que la duración.

¿Puedo usar palabras nuevas en lugar de las del curso?

Mejor no. Las palabras nuevas necesitan que alguien las presente y explique, y en verano no suele haber quien. Las del curso ya están aprendidas; solo hay que mantenerlas. Si el niño se aburre, sube la dificultad de la pista, no cambies las palabras.

¿Y si mi hijo no quiere hacer nada de inglés en verano?

Empieza por dos sesiones por semana y una sola sopa de letras con la palabra visible: cinco minutos que parecen un juego, no un repaso. Cuando la haga sin protestar, añade la tercera sesión. Los juegos que esconden la práctica dan más alternativas para el niño que rechaza cualquier ficha.

¿Sirve el plan para el verano en Latinoamérica (diciembre a febrero)?

Exactamente igual: son ocho semanas de vacaciones con las mismas características. Usa las palabras del año escolar que acaba de terminar, y si el niño cambia de nivel en marzo, dedica la semana 8 a las palabras que más costaron en lugar de a un tema nuevo.


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